
Muchas personas viven con congestión nasal, estornudos constantes, picazón en la garganta o dificultad para respirar sin saber que la causa no siempre es una infección. En muchos casos, el problema está en el ambiente: moho, polvo y ácaros, enemigos silenciosos que afectan la salud respiratoria día tras día.
Como otorrinolaringólogo, veo con frecuencia pacientes cuyos síntomas mejoran notablemente cuando identificamos y controlamos estos factores.
¿Qué son el moho, el polvo y los ácaros?
Moho
El moho es un hongo que crece en ambientes húmedos y mal ventilados. Suele encontrarse en:
- Baños
- Cocinas
- Paredes con humedad
- Aires acondicionados
Sus esporas se dispersan en el aire y pueden inhalarse fácilmente.
Polvo
El polvo doméstico es una mezcla de partículas como:
- Piel muerta
- Fibras textiles
- Polen
- Restos microscópicos
Aunque parezca inofensivo, puede irritar las vías respiratorias, especialmente en personas sensibles.
Ácaros
Los ácaros del polvo son organismos microscópicos que viven en:
- Colchones
- Almohadas
- Alfombras
- Cortinas
No muerden ni pican, pero sus desechos son uno de los alérgenos más comunes.
¿Cómo afectan estos factores a tu respiración?
La exposición constante a moho, polvo y ácaros puede provocar:
- Congestión nasal persistente
- Estornudos frecuentes
- Escurrimiento nasal
- Picazón en nariz y garganta
- Tos seca
- Dificultad para respirar por la nariz
En personas con alergias o asma, los síntomas suelen ser más intensos y persistentes.
Señales de alerta que no debes ignorar
Consulta con un especialista si presentas:
- Congestión nasal diaria
- Síntomas que empeoran en casa o al despertar
- Alergias que no mejoran con tratamiento común
- Dolor facial o presión nasal frecuente
- Respiración bucal constante
Estos síntomas pueden indicar una alergia respiratoria mal controlada.
¿Cómo reducir la exposición en casa?
Algunas medidas prácticas incluyen:
- Ventilar diariamente los espacios
- Reducir la humedad
- Lavar ropa de cama con frecuencia
- Evitar alfombras y cortinas gruesas
- Limpiar filtros de aire acondicionado
Estas acciones ayudan, pero no sustituyen una valoración médica.
¿Cuándo acudir al otorrinolaringólogo?
Si los síntomas son persistentes, el especialista puede:
- Evaluar el estado de las vías respiratorias
- Identificar alergias
- Indicar tratamiento adecuado
- Prevenir complicaciones como sinusitis o infecciones recurrentes
Un diagnóstico correcto marca la diferencia.
Conclusión
El moho, el polvo y los ácaros pueden afectar tu respiración sin que lo notes de inmediato. Vivir con congestión nasal constante o molestias respiratorias no es normal ni debe normalizarse. Identificar la causa y recibir orientación médica adecuada permite mejorar tu calidad de vida y respirar mejor cada día.