
El dolor de oído es una de las molestias más frecuentes tanto en niños como en adultos. Muchas veces se debe a una otitis, es decir, una inflamación o infección del oído. Aunque suele ser tratable, es importante identificar el tipo correcto para evitar complicaciones.
No todas las infecciones del oído son iguales.
¿Qué es la otitis?
La otitis es la inflamación de alguna parte del oído. Dependiendo de la zona afectada, se clasifica en diferentes tipos. Cada uno tiene causas y tratamientos distintos.
Tipos de otitis
1.- Otitis externa
También conocida como “oído del nadador”, afecta el conducto auditivo externo.
Causas comunes:
- Humedad prolongada
- Uso excesivo de cotonetes
- Lesiones en el canal auditivo
- Infecciones bacterianas
Síntomas:
- Dolor al tocar la oreja
- Comezón
- Secreción
- Inflamación visible
2.- Otitis media
La otitis media ocurre en el oído medio, detrás del tímpano. Es más común en niños, pero también puede afectar adultos.
Suele aparecer después de:
- Resfriados
- Infecciones respiratorias
- Congestión nasal
Síntomas:
- Dolor profundo en el oído
- Sensación de presión
- Fiebre
- Disminución auditiva
- Irritabilidad en niños
3.- Otitis media con líquido
En algunos casos, puede acumularse líquido sin dolor intenso. Esto genera sensación de oído tapado y dificultad para escuchar.
¿Qué causa la infección del oído?
Las causas más frecuentes incluyen:
- Infecciones virales o bacterianas
- Alergias
- Congestión nasal persistente
- Cambios de presión
- Uso inadecuado de objetos dentro del oído
En niños, la anatomía de la trompa de Eustaquio favorece la acumulación de líquido.
¿Cuándo acudir al especialista?
Es importante consultar al otorrinolaringólogo si:
- El dolor es intenso o persistente
- Hay fiebre alta
- Existe secreción con mal olor
- La audición disminuye notablemente
- Los episodios son recurrentes
El tratamiento incorrecto o la automedicación pueden empeorar la condición.
¿Qué complicaciones pueden presentarse?
Si no se trata adecuadamente, la otitis puede provocar:
- Infecciones recurrentes
- Perforación del tímpano
- Problemas auditivos temporales o permanentes
- Dolor crónico
Un diagnóstico oportuno evita estos riesgos.
Prevención
Algunas medidas simples ayudan a reducir la probabilidad de infección:
✔ Evitar introducir objetos en el oído
✔ Secar bien los oídos después de nadar
✔ Tratar oportunamente resfriados y alergias
✔ No automedicarse
Conclusión
La otitis es una condición común, pero requiere atención adecuada según su tipo y causa. Identificar los síntomas y acudir al especialista a tiempo permite evitar complicaciones y proteger la salud auditiva. Ante cualquier duda o dolor persistente, la valoración médica es la mejor decisión.